Módulo 2 - Mentalidad empoderadora: Mentoría e inteligencia emocional

Breve descripción del módulo

Este módulo invita a las participantes a ir más allá de la formación empresarial tradicional y explorar las dimensiones psicológicas y emocionales del emprendimiento femenino. Basado en el marco LifeComp, aborda las barreras críticas que enfrentan las jóvenes al emprender, incluyendo la falta de confianza, el acceso limitado a modelos a seguir y los desafíos para afrontar las complejidades emocionales de ser dueñas de un negocio. Mediante metodologías prácticas, estudios de caso con relevancia cultural y estrategias basadas en la evidencia, las trabajadoras juveniles aprenderán a crear espacios empoderadores donde las jóvenes puedan desarrollar resiliencia, autoconciencia y las habilidades interpersonales necesarias para el éxito empresarial.

Las participantes examinarán cómo la inteligencia emocional y la mentoría empoderan a las mujeres para superar sus inseguridades, controlar sus emociones y construir redes profesionales significativas. También aprenderán cómo el aprendizaje continuo y la orientación equilibrada pueden mantener la motivación e impulsar la innovación ante los desafíos.

Objetivos

Al finalizar este módulo, los trabajadores juveniles podrán:

  • Demostrar competencias mejoradas en mentoría, inteligencia emocional y empoderamiento.
  • Diseñar e implementar programas de mentoría culturalmente sensibles que aborden las barreras específicas de género y aprovechen las fortalezas exclusivas de las mujeres emprendedoras.
  • Utilizar metodologías prácticas para desarrollar resiliencia, mentalidad de crecimiento y confianza en las mujeres jóvenes que enfrentan desafíos empresariales.
  • Crear espacios seguros y empoderadores donde las mujeres jóvenes puedan explorar sus identidades empresariales, procesar reveses y celebrar logros.
  • Integrar prácticas reflexivas que permitan la mejora continua en las relaciones de mentoría y estrategias de desarrollo de la inteligencia emocional.

 

Resultados del aprendizaje

Al finalizar la capacitación, los alumnos podrán:

  • Analizar cómo los factores psicológicos, sociales, culturales y de género moldean la mentalidad emprendedora de las mujeres jóvenes en diferentes contextos socioeconómicos.
  • Aplicar los componentes centrales de la inteligencia emocional en entornos empresariales, de coaching y de mentoría.
  • Identificar e integrar las competencias relevantes de LifeComp para fortalecer la autoeficacia, la resiliencia y la preparación empresarial de las mujeres jóvenes.
  • Facilitar la tutoría individual y grupal a través de enfoques estructurados, reflexivos y con perspectiva de género que apoyen el autodescubrimiento y el establecimiento de metas.
  • Diseñar intervenciones que aborden los sentimientos de impostor, el miedo al fracaso y las barreras relacionadas con la confianza en el emprendimiento.
  • Demostrar una práctica basada en la fortaleza y culturalmente sensible modelando la inteligencia emocional y fomentando relaciones de tutoría inclusivas.

A. ¿Por qué necesitamos empoderar la mentalidad de las mujeres?

Explicación del concepto

La psicología del empoderamiento

Una mentalidad empoderadora es un sistema de creencias que fomenta el crecimiento, la resiliencia y la autodeterminación. Para las mujeres emprendedoras, constituye la base psicológica que convierte los desafíos en oportunidades. El empoderamiento va más allá del acceso a recursos; significa asumir la propia historia, tomar decisiones con seguridad y creer en la propia capacidad de actuar.

Según LifeComp, el empoderamiento surge de tres áreas interrelacionadas:

  • Personal: cultivar la autoconciencia, la confianza y el equilibrio emocional.
  • Social: fomentar la empatía, la comunicación y la colaboración.
  • Aprender a aprender: desarrollar la curiosidad, el pensamiento crítico y la apertura al crecimiento.

Entendiendo la brecha de mentalidad

Empoderar la mentalidad de las mujeres implica derribar las barreras sistémicas e internalizadas que han limitado su potencial emprendedor. Estudios realizados en toda Europa muestran que las mujeres jóvenes suelen reportar una menor autoeficacia emprendedora que los hombres, incluso cuando poseen habilidades iguales o superiores.

Esta “brecha de confianza” surge de influencias superpuestas de estereotipos culturales sobre los roles de las mujeres, falta de modelos de conducta visibles, acceso limitado a redes y financiación, y microagresiones persistentes que cuestionan la competencia y la ambición.

Barreras específicas de género que deben abordarse

Las mujeres jóvenes enfrentan obstáculos distintivos que el trabajo de mentalidad debe abordar:

  • Amenaza de los estereotipos: el conocimiento de los estereotipos negativos puede reducir el rendimiento y la confianza.
  • Síndrome del impostor: Dudas persistentes sobre uno mismo a pesar de la evidencia de éxito, especialmente en sectores dominados por hombres.
  • Perfeccionismo y miedo al fracaso: vacilación a la hora de actuar hasta que las condiciones parezcan “perfectas”, a diferencia de sus pares que aceptan la experimentación.
  • Ambigüedad de roles: equilibrar las expectativas de atención y liderazgo asertivo puede crear conflictos internos.
  • Redes y modelos a seguir limitados: Dado que las mujeres representan solo el 30% de los empresarios europeos, el acceso a historias de éxito con las que puedan identificarse sigue siendo escaso.

 

Por qué el trabajo de mentalidad crea efectos dominó

Las mentalidades empoderadoras generan un impacto que va mucho más allá del individuo. Cuando las mujeres adquieren confianza y seguridad en sí mismas, crean empresas que priorizan la comunidad, la sostenibilidad y la inclusión. Las mujeres empoderadas a menudo emplean y asesoran a otras, creando ciclos de oportunidades y representación.

Desde la perspectiva de LifeComp, el desarrollo de la mentalidad fortalece las competencias transferibles (confianza, resiliencia y adaptabilidad) que potencian el éxito no solo en el emprendimiento, sino también en la educación, la vida cívica y las relaciones personales. Por lo tanto, el empoderamiento contribuye tanto al bienestar como a la resiliencia económica.

El papel de los trabajadores juveniles

Los trabajadores juveniles desempeñan un papel transformador en la formación de la mentalidad emprendedora de las mujeres. A diferencia de los familiares o los asesores técnicos, pueden ofrecer un apoyo integral que aborda tanto las dimensiones prácticas como las emocionales. Mediante una mentoría constante, los trabajadores juveniles ayudan a las jóvenes a:

  • Reconocer y desafiar las creencias limitantes.
  • Celebrar las fortalezas y el progreso.
  • Replantear los reveses como oportunidades de aprendizaje.
  • Construir identidades empresariales auténticas arraigadas en valores personales.

El estímulo genérico (“¡Tú puedes hacerlo!”) es menos eficaz que las intervenciones específicas que desarrollan la competencia, brindan modelos a seguir, regulan las respuestas emocionales y reducen el estrés vinculado a la incertidumbre.

Competencias mentales clave a desarrollar

Basándose en LifeComp, los trabajadores juveniles deberían centrarse en fortalecer:

  • Autoconciencia: comprender los propios valores, fortalezas y áreas de crecimiento.
  • Autorregulación: Gestión de emociones y conductas orientadas al logro de objetivos.
  • Flexibilidad: Adaptarse eficazmente a circunstancias cambiantes.
  • Bienestar: Mantener la salud mental y física bajo presión.
  • Mentalidad de crecimiento: Creer en la capacidad de desarrollarse a través del aprendizaje.

Estas competencias proporcionan la base psicológica sobre la que se construyen las habilidades empresariales. Sin ellas, las mujeres pueden adquirir conocimientos empresariales, pero carecer de la confianza para aplicarlos. Al adquirirlas, se convierten en aprendices adaptativas que ven el emprendimiento como un viaje continuo de descubrimiento.

De la fuerza interior al empoderamiento colectivo

El empoderamiento comienza internamente, pero se expande hacia el exterior. Una vez que las mujeres cultivan la autoconciencia, la resiliencia y el equilibrio emocional, están mejor preparadas para conectar con otras, compartir experiencias y contribuir al crecimiento colectivo. Los grupos de mentoría, los círculos de pares y las comunidades de networking permiten a las mujeres intercambiar perspectivas, normalizar los desafíos y construir capital social. Este sentido de pertenencia transforma el crecimiento personal en empoderamiento compartido, reforzando la motivación y la responsabilidad dentro de redes de apoyo.

Contexto cultural y prácticas inclusivas

El verdadero empoderamiento también depende de comprender el entorno cultural y social en el que viven y trabajan las mujeres. En muchas comunidades, los roles de género tradicionales condicionan la percepción del liderazgo y el emprendimiento. Los trabajadores juveniles deben desarrollar sensibilidad cultural y reconocer las realidades locales, a la vez que ayudan a las mujeres a mantener su autonomía y capacidad de acción.

Ejemplos y estudios de caso

Caso práctico 1: Reshma Saujani, fundadora de Girls Who Code[1]

De joven abogada, Reshma Saujani parecía tenerlo todo: títulos de Harvard y Yale, una carrera prometedora y pasión por el servicio público. Pero en su interior, luchaba contra una profunda inseguridad y el miedo al fracaso. Al ver a sus amigas y colegas lidiar con los mismos problemas, Reshma se dio cuenta de que el problema era sistémico.

Ella recuerda: "Veía a mis colegas hombres correr un riesgo tras otro. Pero yo y muchas de las mujeres con las que trabajé no fuimos criadas para correr riesgos. Fuimos criadas para ser perfectas".

En 2010, Reshma dio un paso audaz al dejar su trabajo, postularse para el Congreso de Estados Unidos en Nueva York y perdió. Pero esa experiencia transformó su confianza, enseñándole a aceptar el riesgo y el fracaso.

Ella explica: "Lo peor que puede pasar cuando pierdes una elección es que la pierdes. Lo mejor es que puedes perseguir tus sueños".

Reshma fundó Girls Who Code en 2012 para cerrar la brecha de género en la tecnología y fomentar la confianza y la valentía de las niñas. Desde entonces, la organización sin fines de lucro ha crecido hasta llegar a 90,000 niñas de todos los orígenes en los 50 estados.

Reshma atribuye su éxito a:

  • Al adoptar una mentalidad de crecimiento, "tuve que deshacerme de esta noción de perfeccionismo, de esta noción de que no podía fallar".
  • Rodearse de mentores y compañeros que la apoyen.
  • Centrándose en su misión en lugar de en ella misma: "No se trata de mí, se trata de este movimiento".

Al replantear el fracaso como aprendizaje y centrarse en el propósito por sobre el ego, Reshma pudo superar sus dudas y lograr algo que nunca había soñado que fuera posible.

Ella reflexiona: “Girls Who Code me ha devuelto el coraje. Ya no tengo miedo de fracasar porque sé que lo peor que puede pasar es que me levante y lo vuelva a intentar”.

 

Estudio de caso 2: Transformar la duda en autoeficacia

La historia de Zanele, una joven que internalizó los roles de género tradicionales, ilustra vívidamente la necesidad de empoderamiento mental. Durante su infancia, Zanele fue condicionada a creer que carecía de capacidad para liderar o tomar decisiones, y con frecuencia le decían: «Zanele, deja que tus hermanos te guíen». Estas expectativas sociales generalizadas y los estereotipos de género crearon importantes barreras internas, que se manifestaron en baja autoestima y escepticismo sobre su propio potencial.

La mentoría fue una intervención vital, creando un entorno donde Zanele se sintió valorada y escuchada, lo que gradualmente redujo sus dudas sobre sí misma. Al participar en el establecimiento de metas personalizadas y el autodescubrimiento, identificó sus habilidades organizativas y su capacidad innata de liderazgo, lo que le permitió tomar decisiones con seguridad sobre su vida personal y académica. La trayectoria de Zanele, desde creer que solo podía ser guiada hasta desarrollar la confianza en sí misma necesaria para abrir y gestionar con éxito su propio restaurante, demuestra que superar las limitaciones psicológicas es crucial para que las jóvenes trasciendan las expectativas sociales y persigan con confianza sus sueños empresariales. Fortalecer su mente fue el paso fundamental que le permitió alcanzar la independencia y alcanzar su máximo potencial.

[1] Revista WomLEAD (2024) Estudios de caso de mujeres que superaron sus dudas para alcanzar un éxito notable . 24 de julio. Disponible en: https://www.womleadmag.com/case-studies-of-women-who-overcame-self-doubt-to-achieve-remarkable-success (Consulta: 30 de octubre de 2025).

Metodologías y herramientas para trabajadores juveniles

Mapeo de Empoderamiento: Ayuda a las participantes a visualizar su panorama personal y profesional mediante la identificación de fortalezas, oportunidades y desafíos percibidos. Este proceso fomenta una comprensión más clara de los recursos internos y externos. Herramientas creativas como el Lienzo de Empoderamiento o la Rueda de Crecimiento ayudan a las participantes a articular aspiraciones, reconocer patrones y establecer prioridades de desarrollo específicas. Estos métodos visuales hacen que las ideas abstractas sean más tangibles, lo que permite a las mujeres monitorear su progreso a lo largo del tiempo y definir sus objetivos con mayor precisión.

Narración reflexiva: Invita a las participantes a narrar momentos clave de su trayectoria personal o empresarial, con especial atención a los momentos de cambio o revelación. A través de la narración, las mujeres exploran cómo las experiencias pasadas influyen en sus motivaciones y decisiones actuales. Esta técnica fortalece el sentido de identidad, apoya la construcción de significado y refuerza la autonomía personal. Compartir historias en un entorno guiado también fomenta la conexión, ya que las participantes escuchan cómo otras personas enfrentan dilemas u oportunidades similares.

Ejercicios de resiliencia: Utiliza actividades basadas en escenarios donde los participantes analicen desafíos reales o hipotéticos, como dificultades financieras, conflictos de equipo o proyectos estancados. Los participantes examinan sus reacciones emocionales, consideran sus causas subyacentes e identifican maneras constructivas de recuperarse o adaptarse. Estos ejercicios desarrollan resiliencia práctica al ayudar a las mujeres a distinguir entre factores controlables e incontrolables, evaluar los riesgos con mayor calma y ensayar estrategias de afrontamiento eficaces.

Círculos de Mentoría Grupal: Organiza grupos pequeños y centrados donde las mujeres compartan objetivos de aprendizaje, intercambien ideas y se animen mutuamente. Este formato colectivo promueve la empatía, la escucha activa y la responsabilidad compartida por el progreso. Las dinámicas de grupo pueden ayudar a las participantes a ampliar sus perspectivas, probar ideas en un entorno de apoyo y beneficiarse de diversos puntos de vista que fortalecen la toma de decisiones.

Técnicas de Atención Plena y Regulación Emocional: Integra ejercicios breves de respiración, técnicas de conexión a tierra o momentos de reflexión guiada en las sesiones de mentoría. Estas prácticas ayudan a los participantes a desarrollar consciencia de sus estados emocionales y a cultivar respuestas más estables al estrés. El uso regular de estas técnicas mejora la concentración, la claridad y el control emocional, contribuyendo a una toma de decisiones empresariales más segura.

Tarea del minitaller (para practicar): Diseña una actividad breve de 30 minutos en la que los participantes identifiquen una creencia limitante que afecte su confianza o su toma de decisiones. Guíalos para examinar el origen de la creencia, evaluar su validez y replantearla como una alternativa constructiva. Luego, comparten su plan de sesión en el foro del curso para recibir retroalimentación de sus compañeros, lo que les permitirá perfeccionar sus habilidades de facilitación y aprender de los enfoques de otros.

Protocolos de registro reflexivo: Introduce rutinas estructuradas de registro que fomenten la autoobservación continua y el desarrollo mental. Ofrece indicaciones como: "¿Qué creencia limitante me desafió esta semana y qué evidencia la contradice?" o "¿Cuándo demostré resiliencia hoy?". Escribir un diario ayuda a los participantes a identificar patrones, registrar cambios emocionales y documentar su progreso, fortaleciendo la autoconciencia a largo plazo y el crecimiento personal.

B. ¿Cómo pueden los trabajadores juveniles orientar a las mujeres?

Explicación del concepto

La naturaleza distintiva de la mentoría

La mentoría es una relación estructurada y centrada en el ser humano que fomenta el crecimiento a través de la confianza, el diálogo y el aprendizaje compartido. Para quienes trabajan con jóvenes emprendedoras, la mentoría es más que una simple transferencia de habilidades: es un acto de empoderamiento. Ayuda a las jóvenes a definir sus objetivos, a afrontar los desafíos sociales y emocionales, y a cultivar su autonomía.

La mentoría difiere fundamentalmente de la enseñanza o la asesoría. Mientras que la enseñanza transmite conocimientos y la asesoría ofrece soluciones, la mentoría crea una relación de desarrollo donde una persona con más experiencia (mentor) apoya el crecimiento integral de una persona con menos experiencia (aprendiz).

La mentoría eficaz para mujeres emprendedoras abarca múltiples dimensiones:

  • Orientación profesional: Navegando por caminos emprendedores
  • Apoyo psicosocial: Construyendo confianza e identidad
  • Modelado de roles: Demostrando posibilidades
  • Defensa de derechos: Conectando con oportunidades

Las investigaciones muestran consistentemente que las mujeres empresarias con mentores demuestran mayores tasas de supervivencia empresarial, un crecimiento más rápido de los ingresos, una mayor innovación y un mejor bienestar en comparación con aquellas que no cuentan con el apoyo de un mentor.

Principios de mentoría con perspectiva de género

Los enfoques genéricos de mentoría a menudo no abordan las necesidades específicas de las mujeres. La mentoría con perspectiva de género reconoce que las mujeres jóvenes se desenvuelven en el emprendimiento en contextos marcados por desigualdades sistémicas de género, estereotipos y expectativas de roles a menudo contradictorias. Este enfoque requiere:

  • Conciencia interseccional: cómo el género se cruza con la raza, la clase y otras identidades para dar forma a las experiencias.
  • Orientación basada en fortalezas: Narrativas deficitarias sobre mujeres emprendedoras.
  • Profundidad relacional: Discusiones vulnerables sobre desafíos específicos de género.
  • Reconocimiento estructural: Validación de las barreras de género como reales en lugar de minimizarlas como problemas individuales.
  • Enfoque en el empoderamiento: desarrollar la capacidad de acción en lugar de la dependencia.

Etapas de las relaciones de mentoría

Las relaciones de mentoría efectivas generalmente progresan a través de fases distintas que requieren enfoques diferentes.

  1. Iniciación (meses 1-2): Establecer una buena relación, generar confianza y aclarar expectativas. Los trabajadores juveniles deben dedicar tiempo a comprender la visión empresarial, el contexto personal, los miedos y las aspiraciones de la mujer.
  2. Cultivo (meses 3 a 12): la fase de trabajo más profunda, caracterizada por el compromiso regular, el desarrollo de habilidades, la superación de desafíos y el aprendizaje mutuo.
  3. Cierre (eventual): Preparación del aprendiz para la independencia durante la transición a una relación con pares o una red de exalumnos. Muchos trabajadores juveniles tienen dificultades con esta fase, pero las investigaciones demuestran que los aprendices que experimentan una separación saludable desarrollan capacidades de autonomía más sólidas.

Competencias básicas de mentoría de LifeComp

Los mentores eficaces que trabajan con jóvenes deben poseer competencias específicas.

  • La empatía permite a los mentores comprender las experiencias de las mujeres sin imponer sus propias interpretaciones.
  • Las habilidades de comunicación facilitan la escucha activa, la formulación de preguntas poderosas y la retroalimentación constructiva.
  • La colaboración ayuda a los mentores a posicionarse como socios en el viaje de la mujer en lugar de autoridades.
  • El pensamiento crítico permite a los mentores analizar situaciones complejas que enfrentan las mujeres y ayudar a generar soluciones apropiadas al contexto.
  • La flexibilidad permite la adaptación a las necesidades y estilos de aprendizaje únicos de cada alumno.

Los trabajadores juveniles deberían autoevaluar periódicamente estas competencias y buscar desarrollo profesional para fortalecerlas.

Desafíos comunes de la mentoría con mujeres jóvenes

Diversos desafíos suelen surgir en las relaciones de mentoría con jóvenes emprendedoras. La dependencia puede surgir cuando los mentores ofrecen demasiadas respuestas en lugar de facilitar la capacidad de resolución de problemas de la aprendiz.

  • La proyección ocurre cuando los mentores inconscientemente imponen sus propios caminos o valores empresariales a sus aprendices.
  • La ambigüedad de límites surge cuando los elementos personales y profesionales de las relaciones se confunden.
  • La dinámica de poder requiere un manejo cuidadoso, ya que las mujeres jóvenes pueden ser excesivamente reticentes a sus mentores o tener dificultades para expresar su desacuerdo.
  • Los desajustes culturales entre mentor y aprendiz pueden crear malentendidos si no existe humildad y curiosidad culturales explícitas.

El conocimiento de estos peligros permite una prevención proactiva mediante contratos claros, controles regulares de la relación y prácticas reflexivas.

Medición de la eficacia de la mentoría

Una mentoría de alta calidad requiere evaluación y adaptación continuas. Los trabajadores juveniles deben establecer objetivos en colaboración con los aprendices desde el inicio de la relación y revisar el progreso trimestralmente.

Los indicadores de eficacia incluyen el crecimiento de la autoeficacia empresarial de la persona mentorizada (medida a través de escalas validadas), el progreso concreto hacia los hitos comerciales, la expansión de las redes profesionales, la demostración de competencias específicas y la satisfacción subjetiva con la relación.

Más allá de los resultados individuales, los trabajadores juveniles deberían reflexionar sobre su propio desarrollo como mentores:

  • ¿Te estás volviendo más hábil en hacer preguntas poderosas en lugar de dar consejos?
  • ¿Reconoces y abordas cada vez más tus propios prejuicios?
  • ¿Estás creando espacio para la voz y el liderazgo de los aprendices?

Creación de espacios de mentoría culturalmente seguros

Para muchas mujeres, en particular las de comunidades marginadas, el emprendimiento implica navegar por espacios donde experimentan otredad o exclusión. Los mentores de jóvenes trabajadores deben crear activamente espacios culturalmente seguros donde las jóvenes puedan expresar plenamente su identidad sin cambiar de código ni ocultar aspectos de sí mismas. Esto requiere el reconocimiento explícito del poder y los privilegios, la validación de las experiencias de discriminación, la celebración de las fortalezas y los valores culturales que pueden diferir de las normas empresariales dominantes, y el compromiso con la defensa cuando las jóvenes se enfrentan a barreras sistémicas. La seguridad cultural también implica reconocer cuándo conectar a las jóvenes con mentores que comparten dimensiones de identidad específicas que facilitan una comprensión más profunda.

Ejemplos y estudios de caso

Estudio de caso 1: Empoderamiento psicológico, desarrollo de la confianza y resiliencia

La mentoría proporciona una intervención crucial necesaria para derribar las profundas barreras psicológicas que a menudo limitan a las jóvenes. Los trabajadores juveniles se centran en cultivar aspectos psicológicos fundamentales como la confianza en sí mismas y la autoeficacia. Consideremos el caso de Zanele, quien creció internalizando las expectativas sociales de que carecía de capacidad de liderazgo, escuchando con frecuencia frases como: «Zanele, deja que tus hermanos te guíen».

Su mentora, Imani, inició una relación sostenida y de confianza, basada en la escucha activa y la valoración de la voz de Zanele, lo que le permitió sentirse valorada y segura. Imani aprovechó esta mentoría para ayudarla a descubrir activamente su potencial intrínseco, como sus habilidades organizativas y su capacidad de liderazgo, animándola a establecer y alcanzar metas en su vida personal y académica. De manera crucial, cuando Zanele sufrió un fracaso, Imani le brindó apoyo psicológico, considerándolo no como una catástrofe, sino como una oportunidad de aprendizaje. Esta intervención transforma las dudas iniciales en la resiliencia y la perseverancia necesarias para que las jóvenes persigan con confianza sus objetivos empresariales, contribuyendo directamente a su independencia y realización profesional.

Caso práctico 2: Asesoramiento a una mujer que está creando su propio negocio

Cuando su idea de emprender un proyecto de diseño artesanal empezó a cobrar impulso, una joven emprendedora se unió al programa de mentoría de Femme Palette y fue emparejada con la experimentada mentora Eva Knirschová. Juntas cubrieron todos los pasos esenciales para el lanzamiento, desde el registro de la empresa y el dominio de los aspectos fiscales básicos, hasta la definición de una cartera de productos única, la realización de estudios de mercado y la fijación de precios competitivos.

Eva apoyó a la mentorizada con su experiencia previa en un negocio similar, ayudándola a comparar modelos de tiendas online, evaluar la presentación de productos y diseñar estrategias de marketing a través de redes sociales y mercados de diseño (en ciudades como Praga y Brno). La mentorizada llegó a las sesiones bien preparada, con preguntas sobre los problemas prácticos a los que se enfrentaba, y su plan de mentoría de 12 sesiones avanzó rápidamente gracias a la clara colaboración y el entusiasmo.

Al finalizar el periodo de mentoría, la aprendiz participaba regularmente en mercados de diseño y aumentaba su número de seguidores en redes sociales. Eva enfatizó la importancia de la química entre mentor y aprendiz, así como de la correcta combinación de proyectos y experiencia en el sector: «Buena química… tienes que elegir a una aprendiz con un proyecto en el que tengas plena confianza en poder ayudarla».

Metodologías y herramientas para trabajadores juveniles

Acuerdos de tutoría: Crea un acuerdo breve por escrito que describa la frecuencia de las reuniones, la confidencialidad y las responsabilidades mutuas, creando estructura y compromiso.

Ejercicios de comunicación empática: utiliza juegos de roles para ayudar a los trabajadores juveniles a practicar la escucha sin prejuicios y el lenguaje corporal (por ejemplo, en parejas, una persona comparte un desafío reciente; la otra practica la escucha reflexiva y resume las emociones, no solo los hechos).

Diarios de tutoría: Incentiva tanto a los mentores como a los aprendices a documentar reflexiones después de cada reunión, promoviendo así la metacognición, una habilidad de LifeComp vinculada a "aprender a aprender".

Grupos de Supervisión entre Pares: Los trabajadores juveniles pueden formar círculos de supervisión para abordar dilemas, compartir retroalimentación y prevenir el agotamiento. Esto refleja las dimensiones de equilibrio social y emocional de LifeComp.

Tarea del minitaller (para practicar): Diseña un plan para la primera reunión de mentoría, que incluya actividades para romper el hielo, preguntas de reflexión y actividades de cierre. Compártelo en el foro y comparte la opinión de un compañero sobre el diseño.

El modelo GROW para conversaciones de mentoría: estructura sesiones de mentoría utilizando el marco GROW.

  • Objetivo: ¿Qué quieres lograr?
  • Realidad: ¿Qué está pasando ahora?
  • Opciones: ¿Qué podrías hacer?
  • Will: ¿Qué harás?

Este modelo garantiza conversaciones dirigidas por el aprendiz y al mismo tiempo proporciona una estructura útil.

Marco de retroalimentación constructiva: proporcione retroalimentación utilizando el modelo SBI.

  • Situación: Describe el contexto específico
  • Comportamiento: Detalle de acciones observables sin interpretación
  • Impacto: Explicar los efectos en uno mismo y en los demás.

Por ejemplo, "Durante tu presentación de práctica de ayer (S), noté que te disculpaste tres veces antes de presentar tu idea de negocio (B). Esto podría llevar a los inversores a cuestionar tu confianza en la empresa (I)".

Co-creación y Responsabilidad de Metas: Colaborar con las personas mentorizadas para establecer metas SMART (Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Plazo Limitado) tanto para el progreso empresarial como para el desarrollo personal. Documentar las metas y revisarlas periódicamente, celebrando los logros y ajustándolas según sea necesario.

Desarrollo de la Identidad Emprendedora: Utilizar intervenciones centradas en la identidad que ayuden a las jóvenes a verse como emprendedoras. Realizar ejercicios de "yo futuro" donde las participantes escriban cartas de su yo emprendedor de cinco años a su yo actual, expresando valores, logros y consejos. Estas actividades fortalecen la identidad emprendedora, que las investigaciones vinculan con la persistencia y el bienestar.

C. Principios del aprendizaje no formal y combinado

Explicación del concepto

Comprender la inteligencia emocional en el emprendimiento

La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de reconocer, comprender, gestionar y utilizar eficazmente las emociones en uno mismo y en los demás y representa una competencia empresarial fundamental, aunque a menudo pasada por alto.

Las investigaciones demuestran cada vez más que la IE predice el éxito empresarial más allá de las habilidades técnicas o la inteligencia general.

Para las mujeres empresarias específicamente, el desarrollo de la inteligencia empresarial aborda múltiples desafíos:

  1. Cómo gestionar la montaña rusa emocional que supone crear un negocio
  2. Cómo afrontar las microagresiones de género sin internalizar la negatividad
  3. Construir relaciones profesionales auténticas
  4. Liderar equipos con empatía
  5. Mantener el bienestar durante el estrés

A diferencia del coeficiente intelectual, que permanece relativamente estable, la inteligencia emocional se puede desarrollar sistemáticamente a través de la práctica intencional y relaciones de apoyo, precisamente lo que proporciona el trabajo eficaz con jóvenes.

Los cinco componentes fundamentales de la inteligencia emocional

Los marcos de IE más completos identifican cinco competencias interconectadas.

  1. Autoconciencia: Reconocer las emociones en el momento en que surgen, comprender los desencadenantes emocionales y comprender cómo los sentimientos influyen en los pensamientos y comportamientos. Para los emprendedores, esto significa detectar cuándo el miedo impulsa la procrastinación o reconocer que la irritabilidad indica agotamiento.
  2. Autorregulación: Gestionar emociones e impulsos disruptivos, mantener estándares de honestidad e integridad, adaptarse a circunstancias cambiantes y aceptar la ambigüedad. Los contextos empresariales generan constantemente emociones fuertes (rechazo de inversores, quejas de clientes, amenazas de la competencia), lo que hace que la autorregulación sea esencial para una toma de decisiones racional.
  3. Motivación: Impulso intrínseco que va más allá de las recompensas externas (pasión por el trabajo, compromiso con los objetivos a pesar de los obstáculos, optimismo ante los contratiempos y compromiso organizacional). Las mujeres emprendedoras suelen demostrar una fuerte motivación intrínseca vinculada al propósito y los valores, que los jóvenes trabajadores pueden aprovechar y fortalecer.
  4. Empatía: Percibir y comprender las emociones de los demás, interesarse activamente en sus preocupaciones y reconocer las corrientes emocionales en los grupos. Para los emprendedores, la empatía facilita la comprensión del cliente, el liderazgo de equipo, la construcción de relaciones con los inversores y la colaboración.
  5. Habilidades Sociales: Integración de los componentes anteriores en una gestión eficaz de las relaciones (comunicación clara, influencia y persuasión, gestión de conflictos, colaboración y trabajo en equipo). Estas habilidades resultan especialmente importantes para las mujeres emprendedoras, quienes a menudo crean negocios que priorizan las relaciones y el impacto social.

¿Por qué la inteligencia emocional es importante específicamente para las mujeres emprendedoras?

Si bien la IE beneficia a todos los emprendedores, varios factores la hacen especialmente relevante para las mujeres jóvenes:

  1. Las investigaciones muestran que las mujeres reciben más retroalimentación centrada en las emociones ("demasiado agresivo", "no lo suficientemente cálido") que retroalimentación centrada en la competencia, lo que hace que la autoconciencia y la autorregulación sean cruciales para filtrar las críticas inútiles y extraer información útil.
  2. Las mujeres emprendedoras a menudo se enfrentan a lo que los investigadores denominan "dobles vínculos". Se trata de expectativas contradictorias: la asertividad se interpreta como agresión, mientras que la colaboración se interpreta como debilidad. Una alta IE permite a las mujeres navegar estas dinámicas estratégicamente sin comprometer la autenticidad.
  3. Las mujeres empresarias reportan tasas más altas de trabajo emocional en contextos comerciales (gestionar las emociones de otros, suavizar conflictos y desempeñar roles de cuidado), lo que puede llevar al agotamiento si no hay una fuerte autorregulación y establecimiento de límites.
  4. La amenaza de los estereotipos y las microagresiones generan una carga emocional. Las habilidades de inteligencia emocional ayudan a las mujeres a procesar estas experiencias sin internalizarlas.
  5. Las empresas lideradas por mujeres a menudo enfatizan las misiones sociales y las relaciones con las partes interesadas, lo que requiere empatía y habilidades sociales avanzadas.

Desafíos comunes de inteligencia emocional para mujeres jóvenes emprendedoras

  • Supresión emocional: Cuando las jóvenes creen que el contexto profesional exige ocultar sus emociones, lo que lleva a la falta de autenticidad y a la acumulación de estrés. El antídoto no es la explosión emocional, sino la expresión y el procesamiento adecuados.
  • Fracaso impulsado por el perfeccionismo: ocurre cuando el miedo a la imperfección crea parálisis en lugar de una gestión de acciones productivas.
  • Desbordamiento de empatía: cuando las mujeres priorizan excesivamente las necesidades de los demás y descuidan las suyas, lo que genera límites borrosos y agotamiento.
  • Síndrome del impostor: Impide que las mujeres jóvenes reconozcan con precisión sus logros, distorsionando la autoconciencia.
  • Patrones de complacer a los demás: Patrón de comportamiento en el que uno prioriza constantemente a los demás por sobre su propio bienestar, socavando la comunicación auténtica y la eficacia social.

Es común que surjan diversos desafíos relacionados con la IE, como los mencionados anteriormente. Los trabajadores juveniles deben reconocer estos patrones y ofrecer intervenciones específicas.

Desarrollar la IE como una práctica continua

La Inteligencia Emocional no se adquiere mediante talleres aislados ni aprendizaje teórico. Se desarrolla mediante la práctica constante, la reflexión y la retroalimentación a lo largo del tiempo. Los trabajadores juveniles actúan como "entrenadores de Inteligencia Emocional", ayudando a las jóvenes a desarrollar conciencia mediante la reflexión guiada, proporcionando marcos para comprender las experiencias emocionales, creando espacios seguros para practicar nuevos comportamientos, ofreciendo retroalimentación sobre patrones emocionales y modelando ellas mismas un funcionamiento emocional saludable.

Las investigaciones sugieren que el desarrollo de la Inteligencia Emocional (IE) requiere aproximadamente seis meses de práctica sostenida para lograr un cambio significativo en el comportamiento, con un refuerzo continuo que previene la regresión. Este cronograma se ajusta bien a las relaciones típicas de mentoría en el trabajo con jóvenes, lo que posiciona a los trabajadores juveniles como facilitadores ideales del desarrollo de la IE.

 

 

Medición y seguimiento del desarrollo de la inteligencia emocional

A diferencia de las habilidades técnicas con puntos de demostración claros, el desarrollo de la Inteligencia Emocional puede resultar ambiguo sin un seguimiento intencional. Los trabajadores juveniles deben ayudar a las jóvenes a establecer objetivos de desarrollo de la Inteligencia Emocional y a monitorear su progreso mediante diversos métodos:

  1. Autoevaluación periódica utilizando herramientas de IE validadas.
  2. Diario reflexivo que analiza experiencias y respuestas emocionales.
  3. Comentarios de otras personas de confianza sobre los cambios observados.
  4. Indicadores de comportamiento concretos (por ejemplo, "Me recuperé del rechazo de un inversor en dos días en lugar de dos semanas").
  5. Análisis de incidentes críticos que examina cómo se manejaron situaciones específicas de manera diferente a lo largo del tiempo.

Este seguimiento tiene un doble propósito:

  1. Documentando el crecimiento real.
  2. Fortaleciendo la conciencia metacognitiva, que a su vez mejora la IE.
Ejemplos y estudios de caso

Caso práctico 1: Cómo la inteligencia emocional aumenta el impacto de los líderes[1]

En su charla TEDx en TEDxIESEBarcelona, titulada "Cómo la inteligencia emocional genera mayor impacto en los líderes", Gemma García Godall ofrece una conmovedora historia de su transformación personal, pasando de ser una emprendedora hiperracional a una mujer con inteligencia emocional. Una experiencia personal marcó un punto de inflexión que reevaluaría su definición de éxito empresarial. Antes medía el éxito únicamente a través de KPI, pero comenzó a comprender que el éxito también se basa en la conexión emocional, la empatía y la autenticidad. Esta constatación la llevó a fundar una empresa dedicada a cultivar la inteligencia emocional en las organizaciones. La ponente argumenta que la gestión de las emociones es vital para el liderazgo moderno, ya que permite crear relaciones sólidas y gestionar mejor los objetivos y los desafíos.

En su intervención, Gemma propone tres herramientas prácticas para aplicar la inteligencia emocional:

  1. Conectar con las propias emociones
  2. Conectando con las emociones del equipo
  3. Creando un entorno de mejora y crecimiento

Su transformación resalta la profunda influencia de la inteligencia emocional, más que el control o el perfeccionismo, que define la esencia misma del liderazgo moderno.

Estudio de caso 2: El liderazgo exitoso y sostenible de Marina Ofloudi-Yavroglou mediante prácticas de inteligencia emocional

La historia de Marina Ofloudi-Yavroglou es un ejemplo contundente de cómo las mujeres con alta inteligencia emocional impulsan el éxito. Marina es la directora ejecutiva de Soya Mills SA, una empresa agroalimentaria griega con operaciones en toda Grecia y la región mediterránea. Su éxito en este sector predominantemente masculino en Grecia demuestra que la empatía, la integridad y la escucha activa no son cualidades débiles, sino herramientas esenciales de liderazgo. Al iniciarse en el sector empresarial, Ofloudi-Yavroglou se centró en comprender a las personas en lugar de imponer su autoridad, enfatizando que "escuchaba mucho" para ganarse la confianza y construir relaciones genuinas. Esta capacidad para sintonizar con las perspectivas de los demás fomentó la colaboración y la lealtad en sus equipos. Su insistencia en que "nuestra palabra es nuestro contrato, incluso si nos cuesta dinero" refleja la autorregulación emocional y la conciencia ética, componentes fundamentales de la inteligencia emocional que refuerzan la credibilidad y las alianzas a largo plazo. Además, su compromiso con la mentoría y el empoderamiento de más mujeres en el mundo empresarial revela una alta conciencia social y un deseo de crear culturas organizacionales emocionalmente inteligentes, basadas en la equidad y el crecimiento compartido. A través de la autenticidad, la empatía y la confianza relacional, Marina Ofloudi-Yavroglou ilustra cómo el liderazgo emocionalmente inteligente puede sustentar tanto la realización personal como el éxito corporativo duradero.

[1] García Godall, G., 2019. Cómo la inteligencia emocional hace a los líderes más impactantes | Gemma García Godall | TEDxIESEBarcelona. (vídeo en línea) YouTube. Disponible en:

(Consultado el 31 de octubre de 2025).

Metodologías y herramientas para trabajadores juveniles

Ejercicios de Mapeo Emocional: Invita a los participantes a reflexionar sobre las emociones experimentadas durante actividades empresariales recientes, como presentar ideas, gestionar presupuestos o negociar con socios. Al mapear estas emociones, los participantes examinan las situaciones que las desencadenaron y los resultados que obtuvieron. Este proceso ayuda a aclarar cómo los patrones emocionales influyen en el comportamiento, permitiendo a los participantes reconocer momentos en los que la regulación, la preparación o el apoyo podrían haber mejorado los resultados. El mapeo emocional crea un espacio estructurado para debatir desafíos que a menudo se pasan por alto, pero que son fundamentales para una toma de decisiones eficaz.

Diario para el autoconocimiento: Fomenta el uso regular de sugerencias de escritura para ayudar a las participantes a identificar sus tendencias emocionales y explorar sus orígenes. Sugerencias como "¿Qué emoción dominó mi semana?", "¿Qué contribuyó a ella?" o "¿Qué puedo aprender de esta experiencia?" guían a las mujeres a identificar temas recurrentes, reacciones negativas y oportunidades de crecimiento personal. Escribir un diario se convierte en una rutina reflexiva que fortalece la claridad emocional y apoya decisiones más intencionales en contextos empresariales.

Técnicas de atención plena y respiración: Comienza las sesiones de mentoría con breves prácticas de conexión a tierra, como la respiración lenta o pausas breves guiadas. Aunque sencillas, estas técnicas generan mejoras notables en la concentración, la calma y el equilibrio emocional. El uso constante de la atención plena ayuda a los participantes a regular el estrés durante tareas exigentes, a evaluar las situaciones con mayor objetividad y a afrontar la incertidumbre con mayor firmeza.

Juego de roles de empatía: Utiliza escenarios estructurados que permitan a los participantes examinar las situaciones desde diferentes perspectivas, ya sean las de clientes, inversores, miembros del equipo o posibles colaboradores. El juego de roles anima a los participantes a reconocer diversas expectativas y estilos de comunicación. Esto fortalece la empatía, amplía las habilidades interpersonales y mejora la capacidad para resolver conflictos de forma constructiva.

Herramienta de Conexión Emoción-Acción: Presenta una tabla que vincula emociones comunes, como ansiedad, motivación, frustración o entusiasmo, con respuestas constructivas. Estas pueden incluir estrategias de preparación, ejercicios de gratitud, comunicación asertiva o técnicas de replanteamiento. La herramienta fomenta la alfabetización emocional al mostrar cómo las emociones pueden guiar acciones significativas en lugar de obstaculizar el progreso. Los participantes aprenden a interpretar las señales emocionales con precisión y a responder con intención, no por impulso.

Retroalimentación como herramienta de crecimiento: Enseña el uso del Modelo SBI (Situación-Comportamiento-Impacto) para dar y recibir retroalimentación de forma estructurada y respetuosa. Por ejemplo: «Durante la reunión de ayer (situación), interrumpiste a tu compañero (comportamiento), lo que dificultó la contribución de los demás (impacto)». Practicar este método fomenta una comunicación más reflexiva, fortalece la regulación emocional y fomenta la empatía en los equipos emprendedores.

Tarea del minitaller (para practicar): Pide a los alumnos que diseñen una actividad breve que les ayude a identificar una autoconfianza negativa y a sustituirla por una respuesta emocional constructiva. Esto podría incluir una reflexión guiada, un debate entre compañeros o ejercicios sencillos de replanteamiento. A continuación, compartan su diseño de actividad en el foro del curso para intercambiar ideas y recibir retroalimentación de sus compañeros.

Aplicación y práctica

Ideas para la reflexión
  • Reflexiona sobre tu propia mentalidad
    • ¿Qué creencias limitantes tenías sobre tus capacidades cuando eras más joven?
    • ¿Cómo los superaste o cómo te influyen todavía?
    • ¿Cómo podría tu experiencia influir en su trabajo con mujeres jóvenes emprendedoras?
  • ¿Qué consejo le darías a tu yo más joven y cómo podrías empoderar a otros?
  • Piensa en el mejor mentor que hayas tenido. ¿Qué comportamientos específicos lo hicieron efectivo?
  • ¿Hacia qué comportamientos de mentoría tiendes naturalmente y cuáles requieren un desarrollo intencional?
  • Describe una situación reciente en la que experimentaste una emoción intensa en tu trabajo. ¿Cómo la gestionaste?
  • Al observar los cinco componentes de la IE, ¿cuál necesitas fortalecer para apoyar mejor el desarrollo de la inteligencia emocional de los demás?
Ejercicios prácticos para trabajadores juveniles

Escenario de mentoría: Manejo del rechazo profesional

Contexto: Alice es una joven emprendedora de marketing digital radicada en Oslo. Recientemente perdió un cliente importante por falta de experiencia, lo que la llevó a creer que sus logros fueron fruto de la casualidad.

Personajes

  • Sofía (Mentora): Profesional experimentada y miembro de una red líder de mujeres emprendedoras en Noruega.
  • Alice (Taller): Nueva emprendedora, técnicamente capacitada pero con poca confianza en sí misma.

Tarea: Eres Sophia y mentoras de Alice, quien lucha contra el síndrome del impostor. Basándote en lo que aprendiste en este módulo sobre tácticas de mentoría y herramientas de Inteligencia Emocional, ¿cómo la guiarías para replantear el fracaso, desarrollar resiliencia, fortalecer la autoconciencia y utilizar técnicas como la retroalimentación SBI, el replanteamiento cognitivo y la atención plena?

Foros de discusión/Actividades grupales

Comparte reflexiones sobre preguntas como: "¿Qué comportamientos de mentoría le resultan más naturales y cuáles requieren un desarrollo intencional?". Además, analiza cuál de los cinco componentes de la Inteligencia Emocional necesitas fortalecer personalmente para apoyar mejor a las jóvenes.

Resumen del módulo y recursos

Conclusiones clave
  • Los desafíos para la confianza de las mujeres en el emprendimiento se derivan principalmente de barreras estructurales y suposiciones internalizadas, más que de una falta de competencia. Reconocer esto desplaza la atención de la "reparación" individual a la de abordar las condiciones de desigualdad, apoyando a las mujeres a replantear las creencias limitantes.
  • Una sólida base psicológica, basada en la mentalidad de crecimiento, la autoeficacia y la resiliencia, sustenta el progreso empresarial. Estos elementos ayudan a las mujeres a gestionar la incertidumbre, perseverar ante los reveses y ver los desafíos como oportunidades para el desarrollo de capacidades.
  • Los trabajadores juveniles necesitan combinar la orientación práctica para el emprendimiento con una atención constante a la mentalidad, la inteligencia emocional y el apoyo culturalmente seguro. Este doble enfoque dota a las jóvenes de habilidades técnicas y fortalece los recursos personales necesarios para desenvolverse en entornos complejos.
  • La mentoría con perspectiva de género, basada en la confianza relacional, la escucha activa y el cuestionamiento intencionado, fortalece la toma de decisiones independiente. Estos enfoques van más allá de la simple asesoría, ayudando a las mujeres a articular objetivos, analizar opciones y desarrollar confianza en su propio criterio.
  • Los métodos basados en fortalezas y con inteligencia emocional ayudan a abordar las presiones de género, como la amenaza de los estereotipos, el trabajo emocional y los dobles vínculos. Al centrarse en las capacidades existentes y la conciencia emocional, los trabajadores juveniles apoyan a las mujeres en la gestión de factores estresantes y la toma de decisiones fundamentadas.
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